miércoles, 14 de junio de 2017

Elizabeth McNeill

Temática: Erótica

La novela que despertó las pasiones más ocultas de muchas parejas y que dio origen a la mítica película del mismo nombre.

Esta es una historia de amor tan poco frecuente, tan apasionada, tan extrema y, a la vez, tan real, que el lector no podrá sino seguir, fascinado, su ritual desarrollo. Dos personas, cultas, civilizadas e independientes, se encuentran un día por casualidad en una calle de Nueva York, un domingo de mayo, a principios de los años setenta, y dan comienzo a una relación que pronto pasará a ser una experiencia sado-masoquista de insólita intensidad. Desde el inicio, establecen espontáneamente entre ellos estímulos sexuales que obedecen a un instintivo ritual de dominación y humillación, ritual que, por supuesto, es aceptado gozosamente, primero con sorpresa y luego con fruición auténtica, por la autora de esta estremecedora narración. Naturalmente, a medida que avanza la relación, la pareja emprende juegos cada vez más elaborados y sofisticados que, al cabo de nueve semanas y media, la conducen a ella al absoluto descontrol de su cuerpo y de su mente.










Porque nunca dejas de jugar...

EL PENE EN EL TIEMPO...

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.

miércoles, 31 de mayo de 2017

SECRETOS ENTRE PAREJA...

Entre mi pareja y yo no hay secretos, nos contamos absolutamente todo.”
Esa frase, que crees que define lo honesto de tu relación, podría llevarla al traste, ¿por qué? Porque hay cosas que no deben compartirse con nadie, sí, incluida la pareja. Hay aspectos de tu pasado o presente que no necesita saber ya que no contribuirían en mucho al idilio y podrían incluso afectarlo. Revisemos 5 de esos secretos que está bien guardar:
Tu pasado sexual.
Bien lo dice la sabiduría popular “lo que no fue en tu año, no fue en tu daño”. Tu pareja no necesita saber con cuántas personas te has acostado y mucho menos los detalles de tus experiencias anteriores. A nadie nos gusta pensar en  nuestra pareja disfrutando con otro así que no le invites a que eche a volar su imaginación.
Lo que opinas de su familia.
Tú puedes criticar a tu familia pero brincas si alguien más lo hace, ¿verdad? Tu pareja también. Esto de la crítica aplica especialmente con la madre. Si no tienes algo bueno que decir sobre los suyos, cierra la boca.
Los secretos de tus amigos.
Si tienes un buen sentido de la amistad sabrás que las confesiones de tus amigos son sagradas y no debes compartirlas con nadie, tu pareja incluida. Al hacerlo, corres el riesgo de que los juzgue y de que la persona que te confió sus intimidades se sienta traicionada por tu indiscreción.
Tus contraseñas
Tu correo electrónico y tus cuentas en redes sociales forman parte de tu privacidad y solo tú debes gestionarlas. ¿Para qué las querría tu pareja? Compartir las claves de acceso es uno de los más graves errores en una relación. No necesitan hacerlo para demostrarse confianza, al contrario, al no saberlas y respetar la intimidad del otro se fortalece más la relación.
El origen tu camisa/accesorio favorito.
¿Te lo regaló un ex? Omite ese detalle. Aunque le aclares que te gusta por lo que es no por lo que significa, no podrás volver a usarlo sin que haya miradas fulminantes.










Porque nunca dejas de jugar...